Escritura

El agua no se anuncia a sí misma.

Se acumula. Presiona. Espera.

Lo que entra en ella no permanece igual,
ya sea que sobreviva o no.

No aprendí cómo irme.

Aprendí cómo permanecer.

No emergí.

Aprendí cómo vivir aquí.

Portada de Where the Waters Know My Name

Where the Waters Know My Name

Algunos nombres se aprenden escuchando lo suficiente.
Esta colección habla desde debajo de la superficie, donde la supervivencia se convierte en una forma de conocer y el silencio lleva su propia inteligencia.