El agua no se anuncia a sí misma.
Se acumula. Presiona. Espera.
Lo que entra en ella no permanece igual,ya sea que sobreviva o no.
No aprendí cómo irme.
Aprendí cómo permanecer.
No emergí.
Aprendí cómo vivir aquí.
Algunos nombres se aprenden escuchando lo suficiente.Esta colección habla desde debajo de la superficie, donde la supervivencia se convierte en una forma de conocer y el silencio lleva su propia inteligencia.